2017-01-03

ISABEL LA CATÓLICA ACTO DE REPARACIÓN
 


Con motivo del 525 aniversario de la toma de Granada las plumas galanas del régimen, los que siempre hicieron lo mismo para un roto que para un descosido se ensañan y escupen contra la figura de los monarcas que nos trajeron la unidad de España y cuya obra y emblemas han copiado los americanos (el águila calva de las Rocosas por el águila de san Juan y el ex pluribus unum por el Tanto Monta, Monta Tanto) y los sionistas empeñados en una guerra sucia contra el Islam donde vale todo. Cuchillos de la mentira, alfanjes de la propaganda.


Me duele esta desafección, esa hispanofobia, de los desarrapados de la coleta a los que subvenciona la CIA y otras fuerzas oscuras.


Me irritan las soflamas de don Raúl del Pozo que utiliza el manido tópico de la camisa sucia de la Reina de Castilla y llama a la última de los Trastamaras guarra. No recogen en sus columnas el aire de la calle sino que ponen lo que agrada al Tirano. Siempre este conquense se especializó en la lisonja y el halago al poderoso.


El señor que acaba de cumplir 80 tacos cuenta con una biografía poco común: fue flecha de la falange, adulador de Emilio Romero el del sindicato vertical al que arrimaba las pilunguis y luego se hizo amigo de Carrillo, sopla gaitas de Aznar y su señora, a don Mariano Rajoy lo jalea y le huele los pedos con su prosa envenenada. Ningún rigor ideológico en su persona y un estilo periodístico donde se dan la mano el pisotón de la exclusiva y el refrito un impresentable miembro de la Castuza que supo bailar el agua a los fascistas a los catalanistas a los vascos y a las democracias, un caso clínico de supervivencia. Oye, tío, que a los ochenta sigues igual que cuando te conocí en Londres y decías que aquello era un campo de concentración, y ya es hora de ir pensando que nos queda poco. Si hay que morir hagámoslo con dignidad. Este señor siempre está con el que manda al grito de "viva mi dueño". Ahora tambien les huele los pedos a Podemos y esas deflagraciones resultan mefíticas al igual que la prosa pestífera y envenenada de Raúl del Pozo. Nunca dará la talla de Umbral ni de Emilio Romero su "godfather"






nochebuena en el coran


 

 

 

Todos conocemos la historia de Nochebuena según el informe de Lucas: “llegado el tiempo de dar a luz parió un hijo”. Este hecho constatrado también por el corán el libro de los libros de la tradición muslímica es poco conocido o ignorado en el oeste lo cierto es que narra el acontecimiento con la misma concisión y grandeza de los libros del NT. El alcorán lo aborda en dos momentos excepcionales: el primero en la tercera sura la denomina “al miran” donde se acomete la mención del linaje de moisés hasta el de la virgen maría (Miriam) y su prima santa isabel su esposo el santo zacarías. El otro momento en el cual se menciona el nacimiento del salvador en quien ven los los muslimes sólo a uno de los profetas mayores viene en la sura XIX que lleva por nombre precisamente el de Miriam. Se inicia con el misterio de la anunciación. Textualmente: “Y en aquel tiempo como dijeron los ángeles María dios tre ha elegido y te castificó e hizo pura. Es el equivalente al “bendita eres entre todas las mujeres”. El libro sagrado del Profeta va más allá y dice: “María prostérnese a los pies del señor. Concebirás un hijo cuyo nombre será Jesús el Cristo. Su nombre será reverenciado de generación en generación como el de los que están cerca de dios.

Esclarecimiento de un misterio:

La contestación de la virgen en el Corán se corresponde con la evangélica. Dice:

-Mi Señor, ¿cómo puedo concebir una criatura si no me ha tocado varón?

El ángel contesta:

-Esos son los caminos de dios. Cuando decide algo dice sea y es.

Con tal respuesta aclara el libro divino de los musulmanes el misterio de la Encarnación. La voluntad de dios todopoderoso capaz de conseguir la preñez humana sin el concurso del semen forzando las reglas de la naturaleza. Jesús no fue el único engendrado sin patogénesis o por neuma divino. Adán, Isaac y el propio Juan el Bautista también lo fueron. Todos ellos vinieron al mundo no por la voluntad de la carne sino por la potestad de lo alto que obra sobre la vida y la muerte. El arcángel Gabriel anuncia en su legación profética algo que elide la escritura en este pasaje coranico.

-Y Dios enseñará al que ha de nacer el libro de la vida y de la sabiduría, la Torá y el evangelio. En la transmisión coránica asimismo se anuncia a María que su hijo curará a los ciegos y leprosos y resucitará a los muertos. Según el corán, Jesús es uno de los profetas mayores pero también un hombre de carne y hueso. No lo admiten los mahometanos como hijo de dios ni como segunda persona de la Santa Trinidad. El dictamen de su teología es que hay un dios único Alá. Cabe precisar que el dogma de la trinidad es posterior a la Vida de la Palabra siglo VII su mentor Atanasio de Alejandría en contra de Nestorio un presbítero etiope. El islamismo en parte arranca de la herejía nestoriana y de la arriana que se difundieron por Persia y Alejandría. El musulmán creyente a pesar de rechazar la divinidad de Cristo reconoce su humanidad excepcional y admite su concepción Espiritual. Surgen entonces correlatos ineluctables. En el Coram la  palabra Dios que es el Logos  cristiano se corresponde con el vocablo árabe kalima. Y el Espíritu Santo se equipara con el de ruh (paráclito en arabe). Que el ruh está en Jesús nunca lo ha negado el corán .  para los adoradores de la piedra de la Cava Jesús es sólo un hombre, ese hombre, como para los judíos y qué hombre mortal el mayor de los nacidos pero nada mñas lo mismo que María es la mayor entre las mujeres aunque su teología se decante por el manifiesto nestoriano anti trinitario y arriano. El ciclón de herejías (monotelitas, monofisistas, pelagianos y gnósticos) teniendo todos que ver con la naturaleza humana del Salvador sacudió a todo el oriente en los primeros siglos de la era cristiana. El islam se nos muestra como una reacción contra los iconoclastas al desterrar las imágenes de sus mezquitas p su insistencia casi machacano en que sólo hay un dios alá y Mahoma es su profeta.

La historia de la nochebuena en la sura XIX es contada de forma diferente a la narración de Lucas. “Y sucedió que estaba encinta de Él y se retiró a un lugar remoto. En esto le vinieron los dolores y se sentó al pie de una palmera. Se sentía cansada y tenía miedo. Entonces escuchó la voz del angel que le dijo: no temas, Miriam. Tu señor ha puesto un arroyo de aguas clara debajo de tus pies y le hizo manar. El ángel meneó con la mano el tronco de la palmera y cayeron dátiles que comieron al punto la madre y el niño... y volvió a hablarle el ángel y le dijo come y bebe hasta que estés harta y cuando veas a un hombre dirás que contraste al todopoderoso con tu ayuno.

Es un texto hermosísimo éste del corán en el cual se dan de mano la belleza y la delicadeza propias de una cultura que fue capaz de entregar al mundo las Mil y una noche. Sus fuentes son seguramente los evangelios apócrifos donde aparecen otros elementos muy diferentes a los convencionales. En primer termino no aparece el frío del portal de belén ni el calor del establo  la mula y el buey los pañales sino la palmera los dátiles. El poeta español Gerardo Diego en un villancico consigna tal extremo. Es del poemario Versos Divinos  “ Si la palmera pudiera/ volverse tan niña, niña/ como cuando era una niña/ con la cintura de pulsera/ para que el Niño la viera...”

Y la virgen se encuentra cansada. Se retira a un lugar remoto debajo de un ceibo (el árbol símbolo de la eternidad y de la vida) y allí mismo se alumbran las aguas de un arroyo. Es un oasis. Acto seguido aparece el divino infante en la cuna en una cuna. La XIX sura del Alcorán es un prodigio de belleza literaria en la que se conjuga la realidad y el mito. “Algo nuevo ha empezado contigo Miriam le dice el ángel, eres descendiente del linaje de Abrahán. Tu padre era un hombre honrado y tu madre no era una ramera. La interpretación de la Natividad en el alcorán se acerca más a la interpretación que de la misma hace la Iglesia Bizantina que celebra esa fiesta el 7 de enero. Una fiesta más sencilla que el Christmas occidental y donde los elementos paganos han sido expurgados. Porque Roma celebraba por esas fechas el nacimiento del solsticio. Por ejemplo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TALAVERA. FERNANDO DE ROJAS. LA CELESTINA

 

“Por la Ascensión cerezas en Oviedo, y rosas en León”. Me largo en mi automóvil pa Talavera. El campo está encendido de flor y Castilla la Nueva, hermosa más que una novia. ¡Qué bella es España y más bella sería sin tanto político, sin busto parlante asomando la gaita por la pantalla del receptor de informativos que sólo dan malas noticias y asuntos que nos descabalgan, atemorizan y enajenan!

Larga  se desliza la carretera llana, dejamos a mano derecha los vértices tumulares del sistema ibérico… todavía nieve a las cumbres de Gredos.

Desde la lejanía me saluda con su birrete cano, a causa de los hielos perpetuos, el Pico Almanzor (4000 m.)

Talavera, umbría fértil, verde valle, presenta algunos lugares amurallados a la vera de un sotillo como Oropesa donde se santificó el Beato Orozco agustino y tenía abierta una gran Casa la Compañía de Jesús porque desde dicho convento reclutaban a los misioneros que enviaba el Padre General de misioneros a las colonias portuguesas.

Lisboa era todavía española.

Esta es tierra de conversos. Santa Teresa visitaba con frecuencia Talavera donde tenía parientes que allí se refugiaron huyendo de la peste inquisidora.

Marcho al encuentro de Fernando de Rojas.

Acabo yo de leer su inmenso drama La Celestina escrita en el buen romance de cristianos nuevos que mezclaban el hebreo con el árabe y el latín y eran muy refraneros. Tambien mi querida Santa abulense patrona nuestra (Santiago y cierra a España me queda un poco a trasmano) era muy dada a los aforismos de corte popular y que se han instalado en el idioma hasta el día de hoy —lean mis lectores el libro que voy a publicar: Teresa la judía conversa parece que Dios me lo acaba de inspirar—, verbigracia: “entre los pucheros anda el Señor”, “A Dios rogando y con el mazo dando”, “muero porque no muero”, “la vida es una mala noche en una mala posada”, etc.

Que de mesones y de agrios mesoneros moriscos, de carros y de carretas, servía un rato la impávida sierva de Dios. Todo este acervo paremiológico le viene a la prosa castellana de los cristianos nuevos que eran muy gnómicos y sentenciosos por haber aprendido gramática parda en la lectura del Viejo Testamento y el Talmud.

España es el país del quijote y también de celestina. Realista y soñador y ahí nos las den todas. A don Quijote nos lo representan nuestros santos de la raza, nuestros conquistadores, algunos cuadrilleros de la guerra de la Independencia. A las celestinas nuestras comadres, nuestras queridas y comprensivas damas del amor furibundo y de pago.

Esas celestinas ofician ahora ante las cámaras de la televisión, pero no nos pongamos a predicarlas que la cosa no tiene arreglo ni enmienda del oficio más viejo del mundo.

Fernando de Rojas es el creador de ese carácter nacional. La Celestina es el envés de Don Quijote. De Tragicomedia de Calixto y Melibea decía Cervantes: “libro divino si encubriera más lo humano”. La obra es patrimonio de la humanidad pues trajo una nueva concepción de la vida y el amor. Hasta 1515, cuando la escribe su autor, la mujer era considerada objeto de placer sexual y de doméstica de las labores del hogar, paridora y sometida al varón. Mero acto fisiológico. Calixto al tirarse desde una almena por su dulce Melibea demuestra que el amor es más importante que la vida incluso la muerte, aunque el tema no le perteneciera como original suyo; extrajolo de los dos amantes de Verona: Romeo y Julieta. Es el valor divino de lo humano.

Teresa como buena conversa trata de liberarla de esa esclavitud, trocándola en esposa del Amor de Xto.

Fernando de Rojas había nacido en la Puebla de Montalbán (todas las pueblas creadas por Alfonso X el Sabio durante la reconquista acogen a cristianos nuevos y tambien en las cinco polas asturianas más la Pola de Gordón leonesa, quedan restos de costumbres hebreas).

Era hijo de padre judío, Garci González Ponce de Rojas, y de Catalina de Rojas, cristiana vieja. Estudió en Salamanca leyes y casó con Leonor Álvarez, tambien conversa y de la Puebla de Montalbán. Ejerciendo en Talavera como abogado. Ocupó el cargo de corregidor.

De su biografía poco más se sabe, al igual que de la mayor parte de los varones más preclaros que dio Castilla al mundo.

Falleció en 1541 y está enterrado en el convento talaverano de la Madre de Dios.

Parece ser que era bibliómano, como yo, apasionado de la lectura y legó en las mandas testamentarias toda su biblioteca a su mujer.

La sombra del gran dramaturgo se me antoja que me acecha este jueves de la Ascensión por las calles estrechas y enjalbegadas de Talavera de la Reina. Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión.

Se siente llegar -que algo refresca- la brisa húmeda del Tajo, allí donde columbró sus ninfas Garcilaso, mientras suben las brumas del Alberche, que se funde por la talaverana campiña con el Padre de los Ríos de España: Río Tajo.

Su nombre tiene que ver con el marfil muy apreciado por los césares al igual que la púrpura (ebora) de tantos asentamientos romanos: Ebora la portuguesa o York la británica (Eboracum) pero los historiadores encuentran en su toponimia el sufijo briga (fortín.) Unos decían que sí y otros decían que no y nosotros que qué sé yo. Cesarbriga la denomina Tito Livio y para los moros es Talabayra. Celebre por su cerámica y por su afición a la tauromaquia (un toro en la plaza de Talavera dio muerte a Joselito) y tambien por su heroísmo en la guerra de la Independecia.

Wellington derrotó aquí a Napoleón. En verdad su victoria quedó oscurecida por las barbaridades de la tropa que  saqueó la ciudad. Con lo que el nombre del gran general británico quedó empañado al declinar su heroísmo en el pillaje, la pecorea, y la violación de talaveranas. Es lo que hace siempre la soldadesca. Por acá se ven muchos rubios, debe de ser la herencia genética de los ingleses. Es, al menos, lo que dicen los anales.

En un merendero cabe la ermita de la Virgen del Prado mi señora y yo  hinchamos a comer chuletas y a trasegar el vinillo de la tierra que es áspero y cordial. Levanta el ánimo como me lo levantó siempre Celestina, esa puta vieja, alma de los refranes, con sus devaneos empapados de vieja sabiduría conversa.

UN GRAN OBISPO ESPAÑOL DE ALCALÁ








ARZOBISPO CARRILLO PRIMADO DE TOLEDO

 

“DON ALFONSO Carrillo —nos informa Hernando del pulgar en su “Claros varones de Castilla—arzobispo de Toledo “fijo de Lope Vásquez de Acuña fue ome alto de cuerpo e de buena presencia. Era de los fidalgos e de limpia sangre de Portugal. Su abuelo era caballero portugués que vino a Castilla al servicio del Rey don Juan el que fue vencido en la batalla de Aljubarrota. Fue primero obispo de Sigüenza y después proveído de la sede toledana suplica del Rey don Juan. Rezaba bien sus horas e guardaba cumplidamente las ceremonias que la iglesia manda guardar. Fundó el monasterio de san Francisco en Alcalá. Era de gran corazón e su principal deseo era fazer grandes cosas y tener gran estado por haber fama e renombre”. En este retrato psicológico del controvertido prelado una de las figuras claves para entender la España de Enrique IV nos lo describe certero. Su ascendencia lusitana va a determinar su alineación en el bando de la Beltraneja y de las luchas banderizas de aquel reinado que derivaron en la batalla de Olmedo acabando con el escarnio de la “mofa de Arévalo”.

Se trata, pues, de un obispo a la vieja usanza. Eclesiástico ciertamente pero prevenido en frontera. “Los moros, dice el cronista Pulgar que también era converso y del bando de Isabel en contra de la facción de su hermanastro don Enrique, son omes belicosos y astutos e muy engañosos en el arte de contiendas e varones robustos e crueles al acecho por las montañas” Acérrimo personaje que se curtió en las luchas contra el Islam. Magnificente y generoso.

El cronista no nos cuenta que su corte episcopal en Alcalá rivalizaba  con el palacio de los papas en san Juan de Letrán o en Aviñón con más lujo que el propio alcázar segoviano donde vivió el último de los trastamaras. Se daban fiestas y banquetes y saraos. Acogía a músicos y poetas, siendo muy amado por sus feligreses, quienes según el refrán  eran de origen converso en su mayor parte o morisco: “alcalaino fino no bebe vino ni prueba el tocino”... aunque le dé al cristal de vez en cuando… porque la ciudad complutense siempre gozó en España de  tolerante, muy al contrario que Salamanca  más rigurosa y levítica. 

También puede ser que el propio don Alonso, al igual que don Juan de Torquemada luego cardenal de san Sixto y Alonso de Cartagena arzobispo de Burgos y el mismo cardenal Mendoza el cardenal de España, proviniera de hebreos lusitanos

Tampoco se refiere Pulgar a su pasión por la quiromancia y las artes mágicas de gran boga en la época, a su desdén por los rescriptos y anatemas que llegaban de Roma. Cisneros al que tuve encerrado trece años en la cárcel arzobispal de San Torcaz por causa de un beneficio por el que pleiteara fray Francisco que por entonces no era fraile sino cura secular y se llamaba Fernando, habiendo acudido a san Juan de Letrán para traer una dispensa papal fue una de sus víctimas. Echó al fuego la bula papal Carrillo y mandó encerrar al que había de convertirse en Regente de la corona.

Tenía un hijo natural por nombre Troilo al que regalaba con solicitud paternal pero que falleció a los quince años. Y un gozque o perrillo de aguas con cuyas gracias entretenía a sus huéspedes, a decir del cronista Palencia en la “Cuarta Década”. En todo resulta muy humano el perfil que de su persona esbozan los analistas de la corte de Enrique IV y de su hermana.

No solía oficiar misa más que en las solemnidades pero la oía a diario de labios de alguno de sus capellanes según costumbre.

Siempre que pasaba yo camino del archivo en la plaza de las monjas, la estatua del primado mitra báculo y capa pluvial parecía saludarme desde su pedestal oscuro en la amanecida. Con su mano tendida sobre el horizonte o de lo alto de su mitra donde posaba casi siempre algún pájaro señalaba el horizonte embelesado por ese misterio que se llama España.

¡Qué alteza, cuanta magnificencia y calidad con sus virtudes y defectos debió de encerrar aquel prelado!

Por su aspecto respondía a la imagen de lo que debiera de ser un jerarca de la iglesia medieval que definió la Reina Católica: “pláceme ver los caballeros en  campo, los obispos de pontifical y los ladrones en la horca”.

Generoso y hospitalario. Sin embargo, el cronista oficial puntualiza: “Sus pensamientos eran más altos que sus fuerzas y su gran coraçón no le dexaba discernir ni consentía medir con las grandes empresas que tomaba, e desto se seguían trabajos y fatigas continuas”. Luces y sombras en la vida de este gran arzobispo que ocupó la silla primada treinta y seis años.

De una liberalidad acérrima porque en su casa no había pobres se derivó la bancarrota de su primacía al final de sus días. A todos cuantos le venían a visitar les regalaba, acogía, les vestía en la curia y alimentada pero muy belicoso y amante de la guerra también era.

Después de la del obispo Gelmirez el de las Navas la figura de Alonso Carrillo se convierte, para bien o para mal o en detrimento de las murmuraciones de sus enemigos, en uno de los gigantes de la historia de la iglesia española a través de su pretensión de mantener una cierta equidistancia o autonomía respecto a Roma. “Del Papa a veces fazía mofa pero nunca malfetría”.

No era la codicia la inspiradora de una de sus aficiones: la crisopeya sino la caridad. Quería convertir el hierro en oro para dárselo a los pobres y remediar así las necesidades de los pobres de Alcalá. A causa de su manirrota largueza generosidad murió pobre y arruinado a los sesenta años. Su sepulcro se encuentra en el trascoro de la iglesia mayor de la ciudad complutense. Y su monumento me saludaba a través las nieblas del Henares en el entrelubricán de la aurora complutense nada más cruzar la fachada de la Universidad.

En parte entendía yo al verlo tan tieso y tan rehecho la vera efigie de un arzobispo de Toledo orgulloso y triunfal sobre el bloque de mármol las razones que se les escapan a los enemigos de nuestra fe católica dando de lado a un hecho sustantivo que la iglesia está integrada por hombres.

Es una institución temporal y asimismo espiritual. Lo esotérico y lo exotérico van de la mano. La médula y cáscara se juntan hasta fusionarse.

Por eso, continúan apedreándola los escribas y fariseos de todas las épocas. Por eso somos pasto y comidilla de los hipócritas y los que disparan contra la casa ajena cañonazos cuando la suya tiene el techo de cristal. Lo malo de los españoles es que desconocen su historia dejándose engañar por los farautes del miedo y los mensajeros de la autodestrucción. La verdad es que somos un poco deletéreos. Un poco de flema y no ser tan aguerridos en nuestras descalificaciones no nos sentaría mal

Antonio Parra

martes, 03 de enero de 2017